El baño combina funcionalidad y cuidado personal. La iluminación debe ser precisa y homogénea. Puede pensarse en dos capas: iluminación ambiente e iluminación puntual.
Ambiente
La luz ambiente debe ser pareja y sin sombras duras. Plafones con buen control lumínico garantizan una base segura para el conjunto del espacio.

Puntual
La iluminación puntual cobra especial importancia en el área del espejo. Luminarias frontales o laterales evitan sombras en el rostro y mejoran la percepción para las tareas de cuidado personal. Las temperaturas de color neutras, entre 3000 y 4000K, resultan adecuadas para este uso.